LOS BELLOS PENTAGONOS (IV FINAL)

La libertad de la belleza.

Los círculos de Inglaterra son libres, y su mensaje también lo es. Pero ese mensaje no llega a los habitantes de la tierra. El delito de ocultar, o de no dar pie a esta información por parte del periodismo mundial ha sido una consigna a lo largo de este fenómeno, pero a nivel existencial, es un pecado mayor. ¿Se imaginan que El Museo del Louvre ocultase a la Mona Lisa con un manto para que nadie pudiera verlo, o que el alcalde de Barcelona pusiese una tela gigantesca sobre la Sagrada Familia para ocultarla? Impensable para todas las cosas bellas de este mundo menos para las relacionadas con los Ovnis.

Un delito mayor al menospreciar a nivel de especie, un contacto tan directo. Un delito a nivel moral que va contra el orden del universo del que formamos parte.
Si cada uno de los pentágonos aparecidos muestra el número de la belleza de manera perfecta en simetría y proporciones, entonces siendo una comunicación de una civilización a otra, sería la forma más bonita de comenzar una relación. Expresando belleza. Expresando simpleza a través de matemáticas perfectas.

Empezamos en la geometría del 5 y acabamos en el 6. Incluso dentro de los agroglifos de Inglaterra existen ciertos momentos en los que la imprevisibilidad hace aparición. Todo es perfecto menos uno de los brazos. La armonía se rompe, aunque se rompe de manera perfecta.

Diseño aparecido en 1999 de una flor irregular

Es una bonita metáfora de las sensaciones que produce el fenómeno. Un manto de perfección con un ápice de locura. Un orden en el que estamos, un orden que contemplamos, que se escapa de la razón y que expresa una idea para algo, por algo.

El dibujo de un niño ante la definición de belleza cierra este reportaje realizado en cuatro partes. Se le pidió algo bello, y dibujó una flor en un pentágono. Una forma pura de comunicación que también está siendo empleada por otra civilización aunque nos cueste un mundo reconocerlo. La belleza nos llama a través de los círculos del maíz… ¿sabremos contestar la llamada? Esa decisión corre a cargo del lector, y de su apreciación sobre estos bellos, inquietantes y poderosos pentágonos de maíz.

LOS BELLOS PENTAGONOS (III)

Una percepción determinada.

A raíz de la aparición de estas figuras, numerosos estudios han intentado expresar sus significados. Está considerablemente aceptado por parte de la comunidad que investiga estos hechos, que el fenómeno es una especie de enciclopedia de ciencias, explicando multitud de temas de todas las ramas posibles. En los últimos años, las menciones a la astronomía más cercana, el movimiento y comportamiento del sol, y de la luna, han sido constantes en el fenómeno, pero a nivel filosófico y trascendente, el estudio psicológico de los hechos de Inglaterra no ha hecho más que comenzar.
Al igual que en investigaciones de psiquiatría se realizan estudios sobre las percepciones de las formas con las famosas manchas ideadas por los doctores Hermann Rorschach y Carl Gustav Jung, en los círculos del maíz puede estar dándose el mismo fenómeno. Ambos fenómenos coinciden en que la simetría está presente en cada trazo, y tienen significante y significado, forma y contenido.

El test de Rorschach, se basa en la percepción de formas a nivel subconsciente, y consiste en diez diapositivas con diseños simétricos que el paciente debe analizar una a una, mostrando su opinión al respecto de cada una de ellas. Esa opinión puede dar una muestra de su psicología, puede despertarle unas emociones determinadas al contemplarlas. Este test fue creado para dar una visión de las diferentes partes de la personalidad del individuo y crear sensaciones.
Si al igual que las manchas, estas figuras de los campos, tan simétricas, tan perfectas, fueran diseñadas entre otros propósitos para estudiar las reacciones de cada persona ante ellas, estaríamos hablando de un extraordinario experimento sociológico desde el punto de vista racional.

Si cada círculo que aparece provoca una sensación diferente en el individuo, si cada figura del maíz conforma una pequeña parte de un gran plan de estudio, sería lógico pensar que algunas de las figuras serían mejor identificadas que otras, al igual que pasa con las manchas de los tests psicológicos.
Algunas de ellas podrían ser mejor vistas que otras. Sus sensaciones dan más paz y más sensaciones positivas que otras. Es la dualidad expresada en imágenes, en un estudio cuyos protagonistas somos los seres humanos. Y es en los pentágonos donde residen las sensaciones mas positivas del fenómeno.

La excusa de siempre.

Aunque este proceso siga una evolución preciosa y desconcertante hay algunos resortes conspiranoicos que intentan ocultar estos hechos desde el principio del fenómeno.
Ante la creciente expectación en el Reino Unido por la aparición de los primeros círculos complejos de Inglaterra, en el año 1991 dos agricultores británicos Doug Bower y Dave Chorley, los famosos Doug y Dave, saltaban a la actualidad pública proclamando que ellos eran los que realizaban los círculos del maíz.

Doug y Dave “en acción”.

En una demostración sonrojante, estos agricultores aseguraban haber realizado el fraude en la confección de las figuras con unas sencillas herramientas de granja.

Los medios de comunicación sin realizar una comparativa con los círculos auténticos, dieron por buena esa información y desprestigiaron rápidamente el fenómeno tachándolo de bizarro y falso. Punto y final. La estratagema les salió bien de cara a la opinión pública que instantáneamente dejó de interesarse por el asunto. Fue un golpe de efecto teledirigido por las más altas esferas que al igual que en otros temas relacionados con los OVNIS, ocultan, dirigen, y censuran más de lo que podamos imaginar.
Aquellos agricultores aseguraban haber realizado ellos solos los círculos pero lo cierto es que la media de apariciones de los círculos del maíz de Inglaterra ronda los 70 cada año solo en Inglaterra, además de aparecer en países tan distantes entre sí, como Italia, Alemania,

Holanda, Suiza, Estados Unidos, o Corea del Sur. Los diseños se realizan de madrugada, sin luz, algunos en el mismo día, y en puntos distantes entre sí. Evidentemente Doug y Dave no tenían acceso a todos los campos y no les podía dar tiempo a realizar todos los diseños, algunos de unas dimensiones y complejidad extremas.
Pero había más. Los medios de comunicación aceptaron a estos agricultores sin realizar un mínimo análisis científico de los acabados de los círculos auténticos con respecto a los falsos.
Su trazo inconexo y mal definido, sus medidas no equidistantes, sus imperfecciones, su pequeño tamaño, y la rotura de los tallos de las plantas del interior, producían en su visión una falta de armonía de la que los auténticos círculos no adolecían. En comparación, los diseños auténticos son inmensos, gigantescos, los tallos de las plantas presentan modificaciones genéticas, el campo magnético está alterado dentro de las figuras, existen cambios en el relieve, y sobre todo la belleza expresada es completamente pura en comparación con el fraude.

A la izquierda fraudes realizados con autoría humana. A la derecha, crop circles reales.

La propia imagen lo dice todo. Las proporciones armónicas de algunas figuras pentagonales chocan con la lamentable proporción espacial de estos fraudes.

Se ganó diez años con respecto al interés de la opinión pública, y aquel incidente con actores campesinos y medios afines a la versión oficial quedó como un borrón una vez más dentro de la historia periodística del fenómeno OVNI por parte de los medios.
Y con esto, cabría preguntarse, ¿dónde está la belleza en estos fraudes? Sin duda, en ningún sitio. Si tenemos en cuenta que para realizar un pentágono gigante en el maíz deberíamos disponer de compases del tamaño de grúas de construcción, esta teoría de la realización por parte de seres humanos se diluye como un colorante en un vaso de agua.
Si no son los seres humanos quienes hacían estos dibujos en las plantas, entonces, ¿quienes son? En 1999, un video‐aficionado inglés grabó un Ovni tras la aparición de uno de estos perfectos crop circles, grabación de la que extraemos el siguiente fotograma:

Ovni captado por una cámara de vídeo sobre un círculo del maíz. Las imágenes fueron captadas el 24 de Julio de 1999 en Barbury Castle, Wiltshire, Inglaterra.

Si el poder oculta esta información de los círculos y los ovnis, y los medios de comunicación en general ignoran convenientemente estos hechos, no es un hecho casual.
Las repercusiones que tendría el conocimiento global de toda la población mundial con respecto a este impresionante fenómeno, aterrorizan al poder y a los responsables de todas las economías de mercado existentes porque nada volvería a ser igual. Las bolsas caerían de inmediato ante la imprevisibilidad de esta situación de contacto real. Los líderes religiosos saldrían a las calles pidiendo un monopolio de la visión de Dios. Existiría un cierto caos moral con respecto a nuestro sistema de valores.

Ayer éramos los dueños del mundo. Hoy, esas hormiguitas con las que cierta civilización está contactando a través del mundo de las ideas en maíz. Es el mito de Platón aplastado por la censura de la información.
Al final, nadie se entera de esos bellos pentágonos que se expresan desde las alturas de Inglaterra y nadie se lo cree porque la mayoría de la sociedad no quiere creer.

La posibilidad de que cada uno de nosotros abra lo ojos a esta realidad, se ha supeditado a lo impuesto por la sociedad y por sus poderes fácticos. No es fácil sentirse observado y contactado por una civilización capaz de realizar estas figuras tan inverosímiles y por eso el manto de la censura informativa ha conservado herméticamente el fenómeno con la ayuda del terco provincianismo cósmico de nuestra civilización.

LOS BELLOS PENTAGONOS (II)

El concepto.

Para comprender mejor la importancia de estos pentágonos, viajemos por un momento en el tiempo al año 1967, a la ciudad de Nueva York. Stanley Kubrick estrena su obra maestra “2001, Odisea en el espacio”, una de las películas mas trascendentales de la historia del cine, en la que se habla de la vida como una evolución, como un viaje a través del tiempo y del conocimiento.
En la película se cuenta cómo al principio de los tiempos, los homínidos apenas sobrevivían entre el frio reinante y su alimentación herbívora. Estaban por debajo de los grandes felinos en la escala alimenticia, y su dura vida en comunidad se basaba en comportamientos tales como defender un miserable charco de la intrusión de un grupo rival.
Estos homínidos, animales al fin y al cabo, estaban a merced de la selección natural. Luchaban, pero su futuro era incierto porque pasaban demasiadas calamidades.

Durante una noche, uno de los primates observa un extraño objeto fuera de su cueva. Es un rectángulo manufacturado, perfecto, imponente y precioso, posado en el exterior.
Solo estaba allí para ellos, y ellos, nunca habían visto nada igual. Era un monolito dejado ahí por una civilización extraterrestre mas avanzada, con el objetivo de crear una sensación en ese grupo de homínidos.

Los homínidos se acercan con terror y desconcierto, están nerviosos, no entienden lo que ocurre pero quieren tocarlo porque es real. Lo tocan con pánico y al hacerlo, al tocar por primera vez algo tan perfecto, su vida cambia, la evolución de su especie avanza, modificando para siempre su historia.

Con aquel rectángulo perfecto se buscaba despertar la conciencia a través de una comparación de su mundo imperfecto con el mundo de la perfección. La civilización superior quería que esa visión de la perfección les condujese al mundo de la razón, del pensamiento, les hiciese evolucionar, les ayudase a desarrollarse y tener más conciencia.
El concepto del monolito era tan radical, era una comparación tan tremenda e impactante para un primate, que el experimento podía ser un fracaso. Pero ese primer primate, ese primer vigilante, sí reacciona, y en una de las escenas, rodeado de un montón de huesos a su alrededor, por primera vez en la historia del hombre salta la chispa de la inteligencia. El homínido tiene la idea de coger un hueso con una utilidad, para algo, con un objetivo, potenciando con su razón a su lado animal, y comienza a golpear los demás huesos y se da cuenta de que con esa acción, puede obtener comida de otros animales.

Su primer pensamiento ha sido violento, pero esa primera idea es una expresión y una sensación tan fuerte que el primate estalla de pasión tirando el hueso por los aires. Acababa de nacer el hombre pensante.

A la izquierda, Crop Circle con forma de flor aparecido en Inglaterra. A la derecha, el monolito de 2001.

Este proceso es paralelo al aparecido en los círculos del maíz de Inglaterra. Una civilización con un grado de desarrollo determinado y bajo, luchando por sobrevivir en un mundo con reglas. De repente un día aparecen unas extrañas figuras en el maíz. Nuestro monolito. Es una idea de la perfección, pero no sabemos lo que es.
Demasiado perfectos, demasiado armoniosos. Nuestro cerebro no asimila exactamente el significado de sus formas, pero está claro que no son convencionales. Esa belleza nos atrae y nos da pánico a la vez. Son ideas expresadas con la fuerza de las matemáticas más perfectas, pero nuestra propia naturaleza como individuos homocentristas reniega de la verdad.

A diferencia de los primates de la película 2001, que aceptan el cambio en su evolución de una manera gloriosa y dirigida, pero natural, el hombre contemporáneo no atisba a darse cuenta de todo lo que los círculos del maíz significan. La mayoría de las personas no lo aceptan. La situación de encontrarse bajo una inteligencia que intenta contactar con nosotros a través de ideogramas bellos y perfectos no se encuentra en nuestros varemos de lo que es posible. De hecho, la autoría de estos círculos por parte de una civilización extraterrestre es a día de hoy un tema tabú en la sociedad.