Microrrelatos de ciencia ficción: Juno-61

Hoy os traemos una nueva historia de misterio y ciencia ficción en un pequeño relato basado en una fotografía retrofuturista. Kiliang Eng es un ilustrador sueco, cuyas obras nos muestran imágenes futuristas envueltas de una estética retro. Su estilo parte de ilustraciones geométricas y utiliza una paleta de colores muy oscura, fría y borrosa, permitiendo transportarte a un mundo futuro algo tenebroso.

Su web es esta: http://dwdesign.tumblr.com/ 

Comentaros que la sinestesia fue estudiada por el artista Kandinsky y es la asimilación conjunta o interferencia de varios tipos de sensaciones de diferentes sentidos en un mismo acto perceptivo. Un sinestésico puede, por ejemplo, ver un sonido, oir un color, o sentir un sonido.

El microrrelato debe empezar así: “Juno-61...

Esto es lo que os proponemos:

Juno-61 era el sistema sinestésico que prevaleció tras el incidente de Juno-60. Tenía más colores y era menos sobrío que el anterior. El gobierno llegó a un acuerdo con K-Row, uno de los tres programadores que vivírían eternamente en la virtualidad, y urdió un gran plan para atraer la atención de los otros dos dioses virtuales, K-fox y K-Trim, a una cárcel especial de internamiento. El plan era conseguir un orden dentro de la virtualidad, un orden controlado. Un solo jefe. Una sola ciudad. K-Row seria el hombre del gobierno allí.

Para ello, quisieron alterar la sinestesia de todos los usuarios que completaban viajes en las ciudades de K-fox y K-Trim, para hacerles partícipes de un juego en el que al ritmo de miles de millones de colores, formas y sonidos, acabarían persiguiéndolos para matarlos. El plan fracasó porque tanto K-Fox como K-Trim se dieron cuenta de lo que estaba pasando y contraprogramaron al sistema. Lo hicieron juntos con sus órganos informáticos similares a pianos.

El propio gobierno después, consiguió algunas claves secretas para tratar de interconectar en secreto a otros tres voluntarios para que volviese a pasar el mismo incidente y convertir a otros tres sujetos en tres nuevos dioses de la virtualidad. El objetivo era tratar de convencer a Fox y a Trim de abandonar sus ciudades. Pero el experimento tampoco salió bien porque los tres nuevos programadores murieron al entrar en la virtualidad. No se repitió el incidente.

Harto de todo ello, el traidor K-row decidió armarse con todas las artimañas informáticas existentes para ir a conquistar él solo cada una de las dos ciudades sinestésicas que no estaban bajo su dominio. Se puso su casco, comenzó la música y flotó hasta allí viendo un mar de figuras a ritmo de la música techno que habría compuesto Mozart de haber podido. Al llegar allí, K-Fox le esperaba al final de la calle principal de la ciudad, armado con sus artimañas…

– Y a partir de aquí, podéis seguir vosotros…

Agradeceros de antemano los relatos que confeccionéis a partir de la idea, continuando la historia propuesta o creando la vuestra. Gracias por vuestra colaboración.

Texto e historia: Vicente Fuentes

Imagen: Killian Eng http://dwdesign.tumblr.com/