Cómo debunkear a un espectador televisivo.

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Manipular el tema OVNI en televisión es sumamente fácil para los mass media. La estrategia de algunos programas, predefinidas de antemano, deben exponer el tema de manera frívola y siempre dando coba a supuestos científicos que trabajan como auténticos debunkers del tema, opinando sin saber absolutamente nada del tema, sin haber mostrado interés durante años en el enigma de los no identificados y negando la mayor en todos, absolutamente todos los asuntos relacionados con la ufología. Es interesante observar ese tipo de programas como auténticos instrumentos de manipulación mediática para que al espectador directamente se le cree la idea de que todo es una ilusión, todo una mentira.

Es tan fácil como olvidar los millones de testimonios de personas de todo el mundo que han visto a los OVNIS con sus propios ojos. Es tan fácil como no mencionar los cientos de miles de documentos que los gobiernos generan cada año al respecto del tema. Es tan fácil como no mencionar los esfuerzos de miles de científicos a lo largo de la historia que han dedicado gran parte de sus vidas a luchar por la desclasificación del tema contra viento y marea. Es tan sencillo como obviar las declaraciones de primeros ministros, astronautas, ministros de asuntos exteriores y de interior de decenas de países desarrollados al respecto del tema para que la gente se piense que no hay casos. Es tan sumamente sencillo olvidar que cuando una persona pone la palabra OVNI o UFO en Youtube hay casi diez millones de vídeos, siendo muchos de ellos completamente reales, que cuando el espectador se encuentra con la negativa de encefalograma plano de este tipo de negadores supuestamente titulados, no sabe que pensar.

En la sociedad moderna sembrar el desconcierto es tan sencillo como darle una patada a un balón de fútbol, y hay auténticos expertos que manipulan las opiniones de la gente de a pie sin que las personas se den cuenta. Se expone un tema y directamente comienza el espectáculo. Censura de opiniones, ataques personas, ridiculizaciones baratas y un lenguaje técnico lamentable para hablar de algo de lo que no se conoce nada, sin honor o educación, sin respeto al tema, sin respeto a las miles de investigaciones que se han hecho en los últimos setenta años sobre el tema.

Hace poco tuve la oportunidad de ir a un programa de televisión, como experto, en donde pude ver claramente cómo funciona esta manipulación del tema en directo. Una serie de cortes que no dejaban expresar las opiniones y un sensacionalismo barato bastan para ensuciar el tema. Es curioso porque los nuevos debunkers del siglo XXI funcionan como los “Carlos Jesuses” y “raticulines” de los años 90. Pero esta vez vienen trajeados. Tuve la oportunidad de hablar con uno de estos señores antes de comenzar el programa. Se le presentaba como experto en la materia. Me confesó que no se había interesado por buscar información sobre un caso OVNI en los últimos años. ¡Y se le presentaba como experto! Alucinado, me quedé. Era evidente lo que estaba pasando.

Lo interesante de este tipo de programas es que este tipo de opiniones realmente se delatan a sí mismas. Si ven ustedes sus modales, sus formas de actuar, su verborrea…son personas que traen el discurso preparado desde casa, su negativa a priori en la maleta. No responden sobre los casos reales, directamente tiran balones fuera negando absolutamente todo, sin dar razones, sin exponer casos desde una óptica lógica. Vale todo, y más en televisión. Llevar a testigos con casos extremos y difícilmente creíbles bajo formatos de entrevistas forzadas de 10 minutos también ayuda a intoxicar. Ahí está también la dirección del programa para favorecer a los intoxicadores. Todo desde una supuesta perspectiva de la ciencia. Pero resulta que a día de hoy hay algunos investigadores que estamos bastante preparados y que también somos científicos. Y eso será un problema para esos debunkers a sueldo que trabajan duro para desandar lo andado, ellos mismos en su infamia, con sus declaraciones de risa.

Ufopolis 2013.

Foto: Jessica Stewart

2 Comentarios

  1. Lo llevo pensando unos años…. que todos estos “programillas” con “cientificoides” responden a una no declarada intencionalidad: intoxicar. Fui fan de ese programa durante un tiempo, pero poco a poco fui desencantándome; dándome cuenta de que yo mismo sabría rebatir tranquilamente cualquier de esos argumentos que esgrimen. Y yo no soy científico! Sólo un investigador amateur, con curiosidad por estos temas. Y como no interesa que se hable de UFO, y como no saben hacer otra cosa que gritar diciendo sandeces, pues claro; sacamos los poltergeist, que siempre dan audiencia… que triste! Menos mal que aún quedan espacios (bendita internet) en donde poder separar la paja del grano. Un saludo!

  2. GRANDE GRANDÍSIMO, y tristemente cierto todo lo que se dice aquí. En ese tipo de programas se echa mano del sensacionalismo y de la intoxicación más burda y evidente. Te ví en ese debate sobre los crop circles en Cuarto Milenio, Vicente. Y no porque siga ese programa, sino porque busqué ese debate a propósito para ver qué se decía. No tendrías que haberte quedado tan callado, Vicente. Especialmente frente a Jose Manuel Nieves. No tengo nada en contra de este señor, también me gustan la ciencia, el rigor y las explicaciones, pero está claro que, en el caso de un fenómeno tan extraordinario e inexplicable como el de los círculos de las cosechas, este hombre no aportó ni una sola idea interesante, ni una sola hipótesis válida. Porque es el negacionismo, la incredulidad y el escepticismo por sistema. Y si encima se le añaden unas gotas de burla socarrona, de desprecio soterrado y de actitud debunker descarada, la cosa es aún más triste. Pero ya no es solo por este señor, la reflexión se hace extensiva a los mass media, como señalas.

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