En este programa vamos a estudiar lo que ocurrió el 20 de octubre de 1966 en un pequeño pueblo de Gales en donde murieron cientos de personas tras romperse el dique de contención de una mina de carbón y roca, en un hecho que fue profetizado por más de 200 personas en el Reino Unido y que tuvo como protagonista a una niña Eryl May Jones, una alumna del colegio que fue sepultado por una inmensa tromba de lodo y que vio todo aquello el día antes.

Espero que el programa sea de vuestro agrado.

Ufopolis.com 2016

1 COMMENT

  1. Tal vez la telepatía vaya por unos carriles que hacen caso omiso del espacio y el tiempo, tal vez podemos percibir cosas hoy, cuando en realidad estarán sucediendo mañana, o hayan ocurrido ya mucho tiempo antes. El grado de carga emocional, es cierto, parece amplificar esas posibilidades, y tal vez sea el vehículo, o el camino mediante el cual arriban tales sucesos, como si lo emocional, gozara de cierta ubicuidad e intemporalidad. Esa indeterminación espacio temporal puede ser propicia para que estas cosas sean posibles. Por otro lado, o del mismo lado, tal vez la imaginación, y la intuición, sean en cierto modo visores del futuro, tal vez la evolución, en sus millones de años nos dio más posibilidades de supervivencia a aquellas formas de vida capaces de anticipar los hechos de algún modo. No sería extraño, de ser así, ver esta conexión en las especies animales; es sugerente ver el modo repentino e instantáneo con que cambian la dirección de su vuelo los estorninos. Si algo es posible, la naturaleza en su ida y vuelta por los millones de años debe haberlo intentado, como intentó alguna vez el ojo, allá con los trilobites. En otras especies podría haber una remisión de esas capacidades, como tal vez fue nuestro caso, y así hayamos perdido parte de nuestra percepción común, o nuestra capacidad de acceso a eso común, en nuestro camino a la individuación, así como perdimos el pelo, el olfato, el oído, la fuerza, y quien sabe cuántas cosas más.

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