¿Qué le ocurrió a la familia Knowles?

2
4281

Hoy en ufopolis tenemos un caso asombroso conocido como el incidente Nullarbor Plain o el suceso de Mundrabilla. Ocurrió a las cuatro de la mañana del 20 de enero de 1988 y a día de hoy sigue siendo uno de los acontecimientos ovni más curiosos y desconcertantes del mundo. Cogemos nuestra máquina del tiempo y viajamos hasta la carretera que va desde la localidad de Madura hasta la de Mundrabilla y ahí tenemos el coche de la familia Knowles con Sean, el hijo mediano de 21 años en el puesto del conductor, su madre Faye en el copiloto, y los hijos Patrick de 24 años y Wayne de 18 en el asiento de atrás junto con los dos perros de la familia. Un viaje rutinario, todos medio adormecidos y una carretera oscura y solitaria rodeada de campo. Los ingredientes perfectos para encontrarse con el fenómeno que nos apasiona y nos asusta a partes iguales.

mundravilla12Lugar exacto en donde ocurrió el incidente

El paisaje, bosques frondosos. El emplazamiento, una zona dedicada a la exploración espacial en donde existen varias antenas de radiofrecuencia de gran tamaño. Un emplazamiento único en el mundo en un incidente extraordinario.

mundravilla2

En la zona existen instalaciones militares desde hace más de 30 años.

Como decíamos, aquí tenemos a esta familia. El coche con sus luces, y Sean al volante. De repente este chico observa lo que parece ser una luz enfrente del coche. «Demasiado potente para ser otro coche», pensó. En ese momento, le pregunta a su madre si está viendo lo mismo que él, a lo que ella responde que sí. Elucubran sobre si es una nave espacial. Sin humor y con total seriedad. El hermano pequeño Wayne, ríe y descarta tajantemente la posibilidad. «¡Será cualquier cosa!». Estaba equivocado.

Sean no se queda convencido de lo que dice su hermano y acelera el coche para tratar de verlo mejor. Craso error. Cuando están a menos de 20 metros del objeto, de repente un inmenso y potentísimo haz de luz comenzó a inundar toda la cabina interior del vehículo dejándolos cegados. Venía del interior de aquella «cosa» que estaba posada en la carretera. Esperándoles. El haz de luz no estaba quieto se movía por todo el coche, y la familia apenas podía abrir los ojos, pero consiguieron atisbar una figura ovoide de un metro de ancho con forma de taza con una parte central de color amarillo. El objeto estaba posado en el asfalto pero para espanto de los testigos comenzó a moverse de forma inteligente hacia adelante y hacia atrás. Algo iba a hacer. Algo, mejor dicho, iba a hacerles. En toda esta escena, el coche iba moviéndose hacia el objeto porque Sean no había reducido del todo la velocidad y tuvo que dar incluso un volantazo para esquivarlo y dar la vuelta. Fuera lo que fuera aquello, lo mejore era huir. De esta manera, Sean realizó un giro de 180 grados para evitar el objeto y en el transcurso de la misma casi chocan con otro vehículo que venía pegado a ellos y que también debió de ver toda la escena… si no era parte de ella, de por sí. Aquel vehículo llevaba una caravana y jamás pudo ser localizado.

mundravilla10

La familia Knowles iba a vivir una traumática y extraña experiencia

¿Con que cualquier cosa, eh? Dijo Sean dirigiéndose a su hermano pequeño mientras huía a toda velocidad en dirección contraria. La madre observó por el retrovisor cómo aquel extrañísimo objeto comenzó a hacer círculos alrededor de ellos. Pasaba por delante y por detrás, adaptándose a su velocidad. Ahí fue cuando empezaron a asustarse de verdad. Los seguía. A ellos. En un momento dado le perdieron de vista pero siguieron con una extraña sensación de que seguía ahí acechando pero no podían verlo. Nerviosos perdidos, cada uno de los integrantes de la familia daba su exaltada opinión hasta que de repente se callan. Silencio total. Tenían la sensación de que estaban siendo remolcados… hacia arriba. Algo se había posado sobre ellos.

mundravilla11

La descripción visual del evento es de las más raras de la historia

Su coche parecía flotar sin avanzar. No sabían cuál era la altura a la que estaban, pero tenían esa sensación de vértigo. La madre, en aquel momento decidió abrir la puerta para tratar de tocar el suelo pero se encontró con que no tocaba el suelo, si no algo imperceptible visualmente que se sentía como suave y algo caliente. Como un gas o un plasma invisible. No se quemó la mano afortunadamente, pero sí le llamó la atención de que al cerrar la puerta y meterla de nuevo dentro, su mano estaba cubierta de una sustancia negra, similar al hollín. Cuando aquella ventanilla con aquella puerta se abrieron, y hasta que se volvieron a cerrar, un olor desagradable a cadaver inundó el interior del vehículo, lo que, junto a la mano ennegrecida de la madre hizo estallar en pánico a todos los integrantes de la familia. Su coche flotaba y el ovni estaba a punto de aparecer de nuevo.

mundravilla5_Fotor

Recreación realizada en los 80 del incidente

Patrick, en el asiento de atrás tenía la ventanilla abierta y tuvo que cerrarla rápidamente porque también estaba entrando tanto aquel olor sulfuroso desagradable como aquella extraña sustancia negra. De repente, un sonido altísimo comenzó a sonar, lo que volvió completamente locos a los perros. Una auténtica pesadilla que iba a durar 90 minutos y en donde iban a ocurrir muchas más cosas. Los cuatro integrantes de la familia en aquel momento se sintieron desorientados, mareados. Gritaban, pero sus voces se oían cada vez más y más pequeñas, más lejanas, y más lentas. Hablaban cada vez más bajo y como en cámara lenta. Pensaron que les había llegado la hora de morir. No creo que nosotros hubiésemos pensado diferente si nos hubiera pasado lo mismo.

Minutos de angustia. No podían hablar, no sonaban sus voces, el mundo a cámara lenta, y la luz comenzó a aparecer dando vueltas alrededor de ellos. Casi paralizados, no podían ni moverse. Así estuvieron unos cuantos minutos hasta que poco después notaron que la parálisis y el tiempo a cámara lenta comenzaba a terminar. Poco después se dieron cuenta de que el coche comenzaba a bajar de nuevo hacia el suelo. Al caer, de forma algo brusca, un neumático se pinchó creando un gran estruendo. Quizá el sonido no fue para tanto, pero para ellos fue como una explosión. Ya estaban posados y no había tiempo para pensar. ¡Salid! dijo Sean a toda la familia con un grito ensordecedor. Los cuatro integrantes de la familia huyeron campo a través hasta refugiarse detrás de unos arbustos en donde permanecieron 15 minutos tratando de calmarse mientras no le quitaban ojo a las evoluciones de aquel artefacto imposible.

mundravilla0

El objeto en aquel momento seguía sobre el coche.

Sin ellos saberlo, un conductor de camión, el señor Graham Henley presenció la escena completa y estaba casi patidifuso, si me permiten la expresión. Desde su posición a unos cientos de metros pudo ver cómo un objeto ovoide volaba sobre la posición de aquel coche. Estaba por delante de ellos y llegó un momento en el que volvió a emprender la marcha hasta llegar a Mundravilla. Allí se paró para verlo desde la lejanía y desde allí observó al coche de los Knowles llegar a toda prisa hasta su posición en donde salieron todos para contarle lo que les había pasado.

Henley pudo comprobar cómo aquella masa negruzca efectivamente estaba en el interior y el exterior del vehículo corroborando la versión de cada uno de ellos. Se intercambiaron los teléfonos y Henley siguió su camino, pero los Knowles estaban aún en estado de pánico y decidieron ir hacia la comisaría de policía de Ceduna para abrir un parte sobre lo sucedido. Ellos también pudieron ver aquella masa pringosa, casi de la textura de la silicona, adosada en el vehículo. Ahí terminó todo y empezaron las pesquisas.

mundravilla1

La rueda pinchada del coche en una toma que quedará para la historia de las fotos míticas del fenómeno

Diferentes investigadores y periodistas trataron de hablar con los Knowles para estudiar su asombrosa experiencia y de hecho, Keith Basterfield, investigador del UFO Research South Australia llegó a comentar públicamente que el incidente Mundravilla podría ser uno de los mejore encuentros ovni de los que se tienen referencia gracias a la presencia de huellas físicas sobre el entorno y los testigos.

mundravilla6

El especial realizado mostraba a los cuatro familiares contando su experiencia

Las televisiones australianas se encargaron de realizar programas especiales exponiendo análisis de laboratorio en donde se exponía que las sustancias eran desconocidas para la ciencia. Hasta el Dr. Richard Haynes de la NASA llegaron aquellas muestras que finalmente no fueron concluyentes para la comunidad científica. Una vez más.

mundravilla4

Haynes se ocupó del estudio de este caso y de otros 3000 incidentes desde la NASA.

El caso de la familia Knowles, en aquel año 1988 se suma a los miles de incidentes ovni en donde aparecen los mismos elementos: coches, familias, noche, ovni y alteración espacio-temporal. También se da la circunstancia de que existe una persecución, una sustancia desconocida, un segundo testigo, un informe policial y un coche con una caravana que abandonó misteriosamente la escena y que desde luego, forma parte de la historia perdida de los ovnis, esa que alberga segundos testimonios asombrosos que se acaban diluyendo en las entretelas del tiempo por miedo al qué dirán. Si os ha gustado este caso, os recomendamos leer el artículo sobre el incidente del matrimonio Lohre y el vórtice espacio-tiempo de Hamburgo de 1932, así como el programa que hicimos sobre teletransportes imposibles, con escenas similares a las contadas en este reportaje. Esperamos que el programa sea de su agrado.

Ufopolis.com 2015

2 Comentarios

  1. Primero saludos desde Buenos Aires, Argentina
    Yo ví la pelicula, impactante!! más porque se trata de un caso real y eso da que pensar.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.