Los ovnis que susurraban a los ingenieros

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Hoy en ufopolis vamos a estudiar un singular caso ovni ocurrido en diciembre de 1953, en el mismo momento del nacimiento del avión U-2 por parte de uno de los mejores ingenieros del siglo XX. Su nombre era Clarence L (Kelly) Johnson. El incidente fue estudiado por el Proyecto Libro Azul y fue en un momento identificado por causas para nada paranormales, pero una reciente desclasificación de información con nuevas entrevistas a hasta siete testigos, todos ellos ingenieros de la compañía militar Lokheed Martin han reabierto el caso  y han puesto en contexto la extraña relación del fenómeno de las cuatro siglas con esta compañía.

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Kelly Johnson

Johnson fue indiscutiblemente uno de los mejores ingenieros aeronáuticos de todos los tiempos y de hecho, durante  su carrera supervisó o directamente diseñó algunos de las aviones más potentes y famosos de los Estados Unidos. Este hombre podría considerarse prácticamente como el paradigma del sueño americano. Nació en el seno de una familia de clase obrera que vivía en el umbral de la pobreza en la ciudad de Michigan, cursó estudios primarios y gracias a su excelente dominio de las matemáticas, la física y la química consiguió becas para el departamento de ingeniería aeronáutica de la Universidad de Michigan llegando a ser el asistente de su propio profesor de aerodinámica, el profesor Edward Stalker. Estamos hablando pues, de un perfil científico desde el comienzo de su carrera.

Sus estudios sobre turbinas llamaron la atención de la famosa compañía Lockheed Martin en 1933 en donde entró a trabajar como ingeniero ayudante del ingeniero jefe Salón Hibbard. En 1938 Hibbard y su joven compañero consiguieron desarrollar prácticamente en tiempo récord el avión P-38 de combate del relámpago, primero de 400 aviones de combate MPH del mundo. Una proeza de la ingeniería.

Ese proyecto le dio vía libre en la empresa para participar en diferentes aeronaves exitosas llegando incluso a mejorar el sistema de propulsión con el que se trabajaba. Acababa de inventar el turborreactor, junto al visionario de la empresa, Nathan Price. Todo esto comenzó a ocurrir en el mismo momento en el que EE.UU. ganaba la segunda guerra mundial y los aviones de la Lockheed protagonizaban impresionantes encuentros ovni tanto en territorio americano como en el resto del mundo.

UFO

 

Mítica imagen de ovnis sobre el capitolio de Washington

 

En el año 1952, la escalada de los acontecimientos en materia de avistamientos llegó a poner a la Casa Blanca en una situación de emergencia tras el avistamiento de varios objetos voladores no identificados sobre la casa de los presidentes de los EE.UU. y el Capitolio. Mientras que eso ocurría aquello, aún escocía en la sede de la compañía los fracasos de intercepción de ovnis por parte de aviones de la Lockhedd que habían demostrado ser mucho menos poderosos a nivel de movimientos que este tipo de objetos. Los mejores ingenieros del mundo no podían con los platillos volantes.

Derribando ufos

Dentro de las memorias de la Locjheed hay incidentes como el de Falls en 1950, la persecución de Monmouth de Septiembre de 1951, el fatal incidente de Walesville en 1954 y diferentes encuentros que permitieron a los ingenieros de la compañía diseñar el que sería el aparato definitivo para dar caza a estos misteriosos visitantes aéreos: los interceptores OVNI se llamarían F-94C e irían equipados con una batería de cámaras montadas en la nariz del avion con capacidad de sacar fotos a cientos de kilómetros por hora. Acababa de nacer el Proyecto POUNCE, que perseguía la obtención de fotos claras del fenómeno durante las mencionadas persecuciones.

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Lockheed F-94C Starfire

Contactos con los ingenieros

Mientras que eso ocurría, parecía que a algunos integrantes de la empresa les ocurrían diversas cosas relacionadas con el fenómeno. Por ejemplo, el ex-mecánico de esos aviones F-94 de la Lockheed Martin, George Van Tassel aseguró estar experimentando en Enero de 1952 una serie de comunicaciones mentales con una supuesta entidad extraterrestre que iría a bordo de un ovni que flotaría a unos 30 km de altura. Este hombre aseguró más adelante haber visto a la susodicha nave sobre Giant Rock, un aeropuerto remoto del valle de Yucca, en California. Van Tassel de hecho, llegó a decir que uno de sus encuentros acabó con una experiencia de contacto del tercer tipo con esas entidades. ¿Se había vuelto loco aquel mecánico de la Lockheed?

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George Van Tassel

Otro caso más que curioso es el de Orfeo Angelucci, un empleado de la Lockheed que se ocupaba de la construcción y composición de la fibra de vidrio de las cúpulas de radar del F-94, el interceptor de ovnis, y que afirmó haber tenido un encuentro en mayo de 1953 cuando se dirigía a su casa de Burbank. Angelucci se encontró en la carretera con un objeto ovalado de color rojo posado delante de él que comenzó a desplegar una serie de paneles de colores antes de volver a ascender. Los contactos de este tipo comenzaron a hacerse más frecuentes hasta que según afirma Angelucci, al igual que Van Tassel, llegó a experimentar la entrada en uno de estos objetos desde donde pudo escuchar una voz que le comentaba los detalles de las intenciones de los supuestos extraterrestres. Dos entradas en dos ovnis sin tripulantes de por medio por parte de dos perfiles de ingeniería que habían trabajado en un proyecto secreto para tratar de combatir precisamente ese tipo de ovnis.

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Orfeo Angelucci

Algo interesante que también se ha conocido recientemente es que la Lockheed gracias a las descripciones de Angelucci, Van Tassel e incluso el gran ingeniero Kelly Johnson quien habría experimentado un espectacular avistamiento ovni, es la aparición de los planos de un proyecto de platillo volante que estaría basado en un turborreactor de despegue vertical. Una operación de retroingeniería gracias a datos de primera mano de aquellos trabajadores.

Croquis del avanzado platillo de la Lockheed

Una historia que sin duda pone de relieve la posibilidad de auténticos programas basados en la retroingeniería a partir de vivencias ocurridas a importantes ingenieros de los Estados Unidos, cuya información estaría siendo utilizada para crear un prototipo de aquello que vieron y que no podía ser de este mundo en base a los diseños y descripciones que aquellas personas exponían. Por otra parte, es fascinante el hecho de que una de las posibles inteligencias que está detrás del fenómeno ovni siguiese el rastro de algunas de las personas involucradas en el diseño de una avión diseñado precisamente para abatir ovnis. Una historia de película que finaliza con las palabras de Johnson para la historia: ante las preguntas de un periodista tras filtrarse la noticia de su avistamiento de un objeto de 30 metros de diámetro, el mejor ingeniero de los EE.UU. de aquella época respondió:

“¿Los OVNIS? Los OVNIS existen sin lugar a dudas. ”

Le dejamos con un programa que hicimos sobre  persecuciones de aviones a ovnis.

Ufopolis.com 2014

2 Comentarios

  1. Hola vicente. Hace ya algún tiempo que soy una seguidora asidua de tus videos. Y ahora quiero simplemente agradecerte por tu excelente trabajo, tu objetividad, tu pasión por la verdad y tu encanto que día a día nos abre las puertas de un más allá siempre presente. Desde Argentina, Felices fiestas, Vicente. Con mis mejores deseos para ti y los tuyos. Y para que unidos por este hermoso idioma de Cervantes que nos habéis legado y que compartimos, con su loca fantasía y su fuerza podamos construir un mundo de paz y justicia para todos nosotros. Desde aquí, todo nuestro apoyo. Un abrazo

  2. Me da que la Lokheed Martin buscaba argumentos para seguir con la construcción de los interceptores de OVNIS, ya que se financiarían con dinero de los presupuestos del estado. Si justificaban la existencia de OVNIS, los contratos de los interceptores estarían más respaldados para continuar.

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