Aquel 21 de Junio de 2009, el mundo se levantaba por la mañana sin saber que algo extraordinario había aparecido durante la madrugada en Wiltshire, Inglaterra. Uno de esos gigantescos diseños imposibles sobre el maiz, un  intrigante y desconcertante código decimal aparecido en un circulo de 85 metros de diámetro cerca de la escuela primaria de la localidad de O’ are, cerca de Marlborough. 
 
 
La decodificación del mismo  resultó ser una pequeña odisea para los investigadores del fenómeno, pero el resultado valió la pena: El mensaje era un numero estudiado desde hace miles de años que aparece en infinidad de estructuras naturales y artísticas en la historia: la sección aurea, o lo que es lo mismo, el numero phi.
 

El fenómeno de los círculos del maíz sigue creciendo imparable desde que a principios de los años 70 comenzaran a aparecer masivamente este tipo de figuras sobre los campos de maíz de medio mundo. Focalizado desde 1985 en la provincia de Wiltshire, Inglaterra, cada año, y coincidiendo con la época de germinación y crecimiento de las plantas del maíz y del trigo entre abril y septiembre, se han contabilizado hasta la fecha más de 6000 diseños auténticos, cada uno con un mensaje diferente. Mensajes fascinantes y complejos que siguen teniendo en vilo a la comunidad científica de medio mundo. ¿Quién hace estos diseños, y qué significan estos mensajes?

 
La base de toda la autenticidad del fenómeno, sin duda reside en la disposición de las plantas. Cuando el círculo está hecho por granjeros o bromistas, la planta aparece rota. Pero en los auténticos círculos del maíz, más perfectos, más grandes y más armónicos en sus diseños que los fraudulentos, las plantas tienen una característica especial. Los tallos no están rotos sino “doblados”. Ese cambio físico, ese alargamiento y posterior doblado de los tallos solo puede realizarse de una manera: aplicando una energía de radiación durante un tiempo infinitamente pequeño (nanosegundos) para que el cambio se produzca y la planta se doble. Y no solo eso: esa energía debe aplicarse a todas las cientos de miles de plantas del interior del circulo.
 
 
 
 
 
Por tanto, estamos hablando de un fenómeno con una base científica real, de posiblemente el acontecimiento más importante de comunicación de la historia moderna. Y esto es así, porque las investigaciones de estas colosales figuras pueden realizarse a pie de campo, o desde el aire. 
 
Y es desde las alturas, donde este fenómeno adquiere su verdadera dimensión. Es completamente imposible llegar a atisbar el diseño de estos matasellos gigantes” a pie de campo, y solo desde una avioneta o un helicóptero, puede verse el diseño tal y como fue concebido, tal y como fue creado para verse. Una visión desde las alturas.
 
 
 
En los últimos diez años, las fotografías aéreas de los crop circles han mostrado sorpresas que trascienden nuestras convicciones y creencias. En ocasiones han mostrado mensajes astronómicos con un alto grado de predicción, figuras que recordaban las culturas antiguas, moléculas químicas y biológicas, y diferentes geometrías de hasta nueve lados. Pero además de estas temáticas, cada año se caracteriza por focalizar parte de esas figuras en un tema determinado. 2010 fue el año de las matemáticas en los crop circles.
 
Aparecido en la madrugada del día 21 de Junio de este mismo año en un cultivo privado y escarpado con una inclinación del 5%, este círculo del maíz que nos ocupa, ha maravillado a la comunidad de investigadores por su código. A diferencia del aparecido el 22 de mayo, este código era más fácil de decodificar ya que se basaba en el sistema decimal. Con gran simpleza, pero partiendo de un inteligente razonamiento, tenemos 20 porciones con 11 niveles cada uno. Comenzaba el viaje para decodificar el mensaje, para saber qué significaba esta maravilla.
 
 
 
 
 
La parte interior mostraba el siguiente numero: 1.61803399, que es exactamente el valor del numero phi (fi), “el numero de oro”, también llamado “la divina proporción”, o “el numero de Dios”. El simbolismo de este número es sorprendente porque “fí” aparece en multitud de procesos naturales en nuestro planeta y fuera de él.
 
 
Desde la espiral del caparazón de los caracoles, pasando por la proporción entre abejas macho y abejas hembra en un panal o  la disposición de las pepitas del núcleo de un girasol. Desde la geometría de una galaxia y la composición de la energía en nuestro sistema solar, pasando por la disposición entre el palo largo y el palo corto en la cruz cristiana, o las columnas del Partenón en Grecia. Desde las plumas de un precioso pavo real, a la espiral de ADN, o el logotipo de Walt Disney. Desde la relación de la altura de la cadera y la altura de las rodillas en los seres humanos, hasta la disposición de la anchura de nuestros dientes, o  nuestro ritmo cardiaco. Hay cientos de miles de apariciones del numero phi en nuestro mundo, y fuera de él, que tienen la misma proporción: el numero 1.61803399. La divina proporción. El numero de Dios.
 
Y es fascinante su aparición en el fenómeno de los círculos del maíz. ¿Cuál es el mensaje? ¿El conocimiento de este número como base para toda nuestra existencia? ¿Es acaso una comunicación para intentar explicar que existe una trascendencia detrás de todo este fenómeno? ¿Acaso los creadores de estas maravillas quieren explicarnos que solo somos una más de las cientos de miles de entidades que tienen el numero fi en su estructura? Sea como fuere, el valor simbólico de “fi” adquiere una gran importancia dentro de los crop circles, porque es un mensaje de vida, que engloba toda la creación, al igual que la ecuación de Euler del crop circle del 22 de Mayo. Son mensajes que engloban nuestro mundo, nuestro universo, nuestras normas, nuestras creencias, y nuestra ciencia. ¿Un numero para representar a la vida misma? ¿O un número que representa a Dios? Es un mensaje completamente en armonía con lo que somos los seres humanos en el planeta tierra, pero finalmente solo es un enigma más dentro del fascinante mundo de los círculos del maíz.
Además de fi, este fascinante diseño, como ha pasado en varias ocasiones en el fenómeno, ocultaba más de un secreto. Según su disposición espacial, algunas de las líneas coincidían exactamente con la posición del atardecer del solsticio de verano e invierno (270º y 310º respectivamente). 
 
Y para mas complejidad aun si cabe, algunas de las líneas de este diseño señalan exactamente la dirección donde han aparecido otros círculos del maíz de la provincia de Wiltshire, algunos de ellos separados por más de 150 kilómetros. Un alineamiento perfecto entre figuras a cientos de kilómetros de distancia. Y un triunfo geométrico con un mensaje sobre las infinitas aplicaciones de una proporción, el numero fi, también representado en el corazón realizado con plantas que se encontraban en el mismo campo.
 
 
 
 
Ufopolis.com 2012

2 COMMENTS

  1. fascinante trabajo y fascinante contenido.La sensación personal que me causa y no conozco mucho del tema aún es como que nos conocen bien ,nos han estudiado a lo largo de la historia por la cantidad de simbología de diferentes culturas humanas que muestran..¿cuánto llevan con nosotros?¿ se trata de abrir una brecha en el hermetismo de nuestros gobiernos con relación a su existencia?
    gran trabajo
    muchos besos
    Tamara

  2. Comentario:
    Posiblemente los trazos en gris pueden ser el unico el principio activo y el doble al frente el principio pasivo (el contenido y el continente). En otras palabras el tiempo (activo) y el espacio (pasivo). El muro del contorno es el limite del universo bajo estos parámetros. Los tres elementos son de igual naturaleza pero de diferente cualidad, ya que el circulo externo indica la unicidad.

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